La era del contenido infinito: ¿por qué necesitamos menos contenido?
Publicar por publicar. Ese gran enemigo del SEO.
Hubo un momento en el que tener un blog era casi obligatorio.
“Hay que publicar.” “Tenemos que hacer un post esta semana.” “¿Y si hacemos uno sobre esto?” Y venga a escribir.
Durante años, una de las grandes obsesiones de cualquier estrategia de posicionamiento SEO ha sido generar contenido. Cuantos más artículos, más palabras clave. Cuantas más palabras clave, más posibilidades de aparecer en Google.
Más o menos, esa era la teoría. El problema es que internet se ha llenado de contenido. Y ahora, con la inteligencia artificial, podemos llenarlo todavía más rápido. Una IA puede escribir un artículo en segundos. O diez. O cien. Entonces aparece una pregunta bastante incómoda:
Si todos podemos crear contenido infinito, ¿qué valor tiene seguir creando más contenido?
Crear contenido es fácil. Conseguir que alguien lo encuentre, no tanto.
Posicionar una web en Google nunca ha sido especialmente sencillo. Hay que trabajar la arquitectura de la web, la indexación, las palabras clave, los contenidos, los enlaces, el SEO técnico, la experiencia de usuario, la autoridad del dominio… Y aun haciendo todo bien, nadie te garantiza aparecer en primera posición. Porque hay algo que muchas veces olvidamos: no estás compitiendo contra Google. Estás compitiendo contra todas las páginas que quieren aparecer antes que tú.
La inteligencia artificial ha cambiado las reglas del juego, antes, crear contenido requería tiempo, personas y recursos. Ahora podemos producir muchísimo más en muchísimo menos tiempo. Y esto, que en principio suena genial, tiene una pequeña trampa. Cuando producir deja de ser difícil, producir deja de ser diferencial. Una empresa puede tener un blog. Su competencia también. Puede publicar tres artículos a la semana. Su competencia puede publicar cinco. Puede generar cien artículos con IA. Su competencia puede generar doscientos. ¿Y después qué? ¿Seguimos hasta que Google nos dé una medalla?
Por eso, si tu estrategia de posicionamiento SEO consiste únicamente en publicar más que los demás, tenemos una mala noticia: probablemente ya no sea suficiente.
Google tampoco quiere que publiques por publicar
Y esto no es solo una opinión nuestra. Google ha ido dejando cada vez más claro que generar grandes cantidades de páginas con el objetivo principal de manipular el posicionamiento y sin aportar valor puede considerarse abuso de contenido a gran escala.
Y sí: Google menciona expresamente el uso de herramientas de IA generativa para producir muchas páginas sin añadir valor al usuario. Es decir, el problema no es que utilices inteligencia artificial, ell problema es que publiques por publicar, que hagas un artículo porque “toca blog” que rellenes una web con textos que dicen exactamente lo mismo que otras cien, que metas una keyword veinte veces porque alguien te ha dicho que así posiciona, que escribas 1.500 palabras cuando podías haberlo explicado en 500. Eso no es una estrategia de contenidos.
Cuanto más contenido genera la IA, más importante se vuelve lo humano
Esta es, probablemente, una de las grandes contradicciones de la inteligencia artificial. Pensábamos que la IA iba a hacer que necesitáramos menos personas para crear contenido. Y sí, puede hacerlo. Pero también está haciendo que necesitemos mejores ideas.
¿No te pasa que últimamente abres Instagram y tu timeline está lleno de cartelería hecha con IA que, más que llamarte la atención, te provoca cierto rechazo? Y ojo, que tu tia Pili utilice la IA para hacer esas imágenes de “Buenos días” que manda religiosamente a los grupos de WhatsApp nos parece estupendo. De hecho, probablemente sea uno de sus mejores usos.
El problema viene cuando las empresas han convertido la IA en el nuevo “mi sobrino me lo hace”. Y entre una cosa y otra hemos conseguido llenar Internet de un horror vacui de contenido. Para ser más explicitos, ¿tú llenarias tu casa de 100 m2 de 100 muebles de diseño? No tendría sentido, ¿verdad? Nada sería útil. Pues un poco esto es lo mismo.
¿Por qué nos empieza a dar rechazo el contenido hecho con IA?
No es que la IA nos parezca mala. El problema es que empezamos a reconocerla.
Hay algo en esas imágenes demasiado perfectas, en esas manos imposibles, en esos textos que parecen decir mucho pero no terminan de decir nada, que nuestro cerebro empieza a identificar casi inmediatamente. Es una estética que se repite, una especie de “olor a IA” que todavía no sabemos explicar del todo, pero que reconocemos.
Y quizá el rechazo no venga tanto de saber que algo está hecho con inteligencia artificial, sino de sentir que nadie se ha molestado demasiado en hacerlo suyo. Cuando una marca publica una imagen generada por IA porque era más rápido, más barato o porque “quedaba bastante bien”, el usuario puede percibir algo que no tiene nada que ver con la calidad técnica: falta de intención.
Y las marcas necesitan precisamente lo contrario. Algo que nos haga pensar: “esto solo podría haberlo hecho esta marca”. Porque si podemos sustituir una pieza de comunicación por un prompt y obtener prácticamente lo mismo para cualquier empresa, quizá el problema no sea la IA.
El contenido tiene que empezar a responder preguntas, no a perseguir palabras
Y aquí está una de las claves. Las palabras clave siguen siendo importantes para el posicionamiento SEO. Por supuesto. Pero una keyword no debería ser el objetivo final de un artículo debería ser el punto de partida, ahora mismo estamos escribiendo esto porque obviamente el tema está en tendencia, pero ahí es donde viene esa parte más humana.
Primero preguntarnos qué necesita saber una persona, después, qué podemos aportar nosotros. Y solo entonces, cómo podemos estructurarlo para que Google y las herramientas de IA puedan encontrarlo, entenderlo y mostrarlo.
Porque si escribimos para el algoritmo y nos olvidamos de la persona, probablemente acabemos haciendo algo que no le interese a ninguno de los dos. De hecho, Google también advierte contra el exceso de palabras clave cuando se utilizan de forma artificial para manipular el posicionamiento.
Entonces, ¿qué hacemos con nuestro blog?
Dejar de escribir por escribir.
Un blog puede ayudarte a mejorar el posicionamiento SEO de una web, trabajar palabras clave, responder búsquedas concretas, construir autoridad temática y atraer tráfico orgánico.
Pero no porque tengas 300 artículos sino porque esos 300 artículos responden a 300 necesidades reales. Porque respondes preguntas útiles para el GEO y útiles para una persona.
Por eso, antes de publicar un contenido, quizá deberíamos hacernos unas preguntas bastante sencillas:
¿Esto responde a algo que alguien quiere saber?
¿Estamos aportando algo que no estaba antes?
¿Tenemos experiencia real sobre lo que estamos contando?
¿Podemos explicarlo mejor, de una forma diferente o desde otro punto de vista?
Y, sobre todo:
¿Lo leeríamos nosotros si no fuéramos quienes lo hemos escrito?
Esta última suele ser bastante reveladora.
La inteligencia artificial nos ha regalado algo maravilloso: tiempo. Ahora podemos investigar más rápido, desarrollar más ideas y trabajar mejor. Pero no debería regalarnos una excusa para llenar Internet de textos que nadie necesita.
En Distrito creemos que…
La IA puede ayudarte a crear contenido. Podemos publicar diez artículos en una mañana. Podemos generar cien titulares, podemos llenar un calendario editorial hasta diciembre.
Y podemos hacerlo todo perfectamente. Pero si nadie tiene nada que decir, tendremos algo mucho peor que una web sin contenido: una web llena de contenido que no dice nada.
Y en un Internet donde cada vez es más fácil publicar, creemos que la verdadera ventaja competitiva estará precisamente ahí. En saber cuándo merece la pena darle al botón de “publicar” y cuándo, simplemente, es mejor no hacerlo.
¡escríbenos! 🚀 ¡Podemos hacer crecer tu marca! 🚀 ,
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